
El terreno del bruxismo sigue siendo espinoso para varios ortodoncistas, lleno de ideas nunca comprobadas y pseudociencia arraigada en la academia. Hoy compartimos con uds un artículo el cual propone que el bruxismo se conceptualice como un conjunto de comportamientos motores orales variados, manifestados tanto en el sueño como en la vigilia, en lugar de una única entidad.
El artículo, llamado The biopsychosocial model of bruxism y publicado en el CRANIO: The Journal of Craniomandibular & Sleep Practice va contra la idea de que el bruxismo es primariamente un problema oclusal o que se explica completamente por patrones de RMMA (Actividad Muscular Masticatoria Rítmica) relacionados con microdespertares. Para el ortodoncista, esto significa que ajustar la oclusión (una de sus principales herramientas) no es la solución etiológica principal, sino que debe buscar factores subyacentes más amplios.
Este artículo nos desafía la visión reduccionista del bruxismo, instando al ortodoncista a adoptar una perspectiva más amplia, compleja y centrada en el individuo, donde los factores emocionales y neurológicos ocupan el centro del escenario, redefiniendo así su abordaje diagnóstico y terapéutico.
