
Hoy platicaremos un poco de la toxina botulínica y el escaneo 3D, este artículo presenta un estudio piloto prospectivo que investigó los cambios morfométricos del músculo masetero mediante escaneo 3D estructurado tras la inyección de toxina botulínica tipo A (BoNT-A) en pacientes adultos con dolor miofascial y bruxismo. En total, 11 pacientes recibieron una dosis estándar de BoNT-A en el masetero y el músculo temporal, y se adquirieron escaneos faciales en tres dimensiones antes del tratamiento, a un mes y a tres meses después.
Los hallazgos mostraron una reducción significativa y bilateral del volumen del área maseterina a los 30 días, con una disminución promedio del contorno de aproximadamente 0.7 mm, la cual se mantuvo estable a los tres meses sin una recuperación significativa. Esto indica que la toxina induce un remodelado muscular perceptible y sostenido a corto plazo en un contexto clínico de dolor miofascial crónico.
La terapia con BoNT-A puede considerarse un complemento útil para el manejo del bruxismo asociado a dolor miofascial cuando los tratamientos conservadores han fallado, dado que provoca reducción muscular que probablemente disminuye la actividad hipercontractil del masetero. No obstante, debe emplearse como parte de un enfoque multidisciplinario e informar al paciente sobre la temporalidad del efecto y posibles eventos adversos menores.
El estudio es tanto para profesionales como residentes de ortodoncia, excelente lectura. Se llama Masseter Muscle Morphometric Changes After Botulinum Toxin Type A Injection: A Prospective 3-Month Study y ha sido publicado recientemente en el Journal Toxins.




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